Esta semana se celebra la Semana Europea de la Movilidad, una iniciativa que apuesta por la movilidad sostenible en los términos de la Unión Europea, dando importancia al libre movimiento de la población reduciendo los niveles de contaminación, pero también las barreras arquitectónicas que hacen mucho más complicada la vida de las personas con movilidad reducida.

Precisamente esa parte de reducción de emisiones de gases contaminantes es la que marca la agenda mediática cuando hablamos de la Semana Europea de la Movilidad, dando menor visibilidad a las personas que dependen de un mundo sin barreras para poder hacer una vida normal. Por supuesto, la contaminación es un problema gravísimo que nos afecta a todos y todas, que observamos con asombro como los niveles de polución en el planeta son cada vez mayores y el aumento de nuestra temperatura media no cesa.

Es esencial apostar por unos medios de movilidad que le den importancia a las energías limpias y renovables, que generen las mínimas emisiones posibles para contar con un planeta que sea habitable para todos; pero, en una semana en la que queremos dar todo el protagonismo a la movilidad, no podemos olvidar a las millones de personas en el planeta que sufren problemas de movilidad reducida. Los cientos de trabas y obstáculos que cualquier persona encuentra en su pueblo o ciudad condenan a estas personas a una peor calidad de vida; no solo son más débiles en lo físico, en lo psicológico también se sienten incapaces hasta el punto de, en muchas ocasiones, verse completamente recluidas en sus casas.

Por ello, desde Nexoted vemos fundamental que la Semana Europea de la Movilidad haga que esa cuota de protagonismo de las personas con movilidad reducida crezca durante estos días. Solo a través de la colaboración y la solidaridad podemos hacer de este mundo un lugar mejor para todos, todas y en todos los sentidos.