Las barreras arquitectónicas siguen entre nosotros. Aunque cada vez son más las medidas que tienen como fin eliminarlas, sigue siendo mucho el trabajo que hay por delante para que todas las personas puedan hacer una vida plena, autónoma e independiente. En este proceso de eliminación de barreras, es necesario establecer un orden de prioridades para centrarnos en los lugares más importantes; sitios imprescindibles de los que urge erradicarlas.

Mobiliario urbano

 

Las barreras arquitectónicas urbanísticas, también conocidas por sus siglas BAU, son aquellas que están presentes en las vías y espacios de uso público. Existe una variedad muy diversa de barreras que podemos poner como ejemplo de BAU, pero la que más nos viene a la cabeza cuando hablamos de ellas es ese pequeño desnivel que puede existir entre la acera y el paso de peatones. Ese pequeño resalto impide que una persona que circula en silla de ruedas pueda desplazarse con facilidad y supone un impedimento en su libre movimiento.

Edificios

 

Los edificios son otro gran caballo de batalla en el que la accesibilidad debe hacerse hueco y facilitar el acceso de todas las personas. Estas barreras se categorizan dentro de un grupo concreto, las barreras arquitectónicas de edificación: BAE. Están presentes en el interior de los edificios, tanto públicos como privados, y suelen traducirse en escaleras que no se pueden superar, ya sea en el portal o entre plantas. Tampoco se libran los locales de hostelería, pues en algunos, para acceder al baño, hay que superar un escalón o una serie de ellos, lo que está catalogado dentro de las BAE.

Transporte

 

Otra demanda de lo más habitual es la que tienen las personas que buscan acceder al transporte público con facilidad. Las barreras arquitectónicas de transporte o BAT impiden o dificultan su uso. Un buen ejemplo es la falta de rampa para subirse al autobús o la separación que existe en algunas estaciones de metro entre coche y andén, lo que hace imposible a las personas con movilidad reducida poder introducirse en el transporte.

Vivienda

 

Y por supuesto, la accesibilidad empieza en casa. Como ya sabéis, nuestro hogar es el primer sitio que se debe librar de las barreras, ya que, sin poder salir de él, no hay posibilidad de acercarse a una vida plena e independiente. Los salvaescaleras son una muy buena solución para gozar de movilidad dentro del hogar, como las sillas y las plataformas que tienes a tu disposición en la web de Nexoted.

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