Es verano, es tiempo de playa y todos pensamos en escapar a tomar el sol o bañarnos en el mar. Ya sea porque la tenemos cerca de casa, como en Nexoted, o bien porque nos queremos ir de vacaciones a un lugar paradisíaco. Lo que tenemos claro es que disfrutar de la playa debería ser un privilegio al acceso de todos. Las personas con movilidad reducida se encuentran con multitud de problemas a la hora de acceder a las playas y en este artículo os explicamos cómo podemos mejorar su experiencia.

Pero para empezar, ¿qué entendéis por una playa accesible? Para nosotros es sencillo, son esas playas que poseen esos elementos necesarios para que cualquiera de nosotros podamos disfrutarla, independientemente de los condicionantes que tengamos. Hay requisitos indispensables que creemos que las playas gallegas deben tener para seguir estando entre las mejores del mundo:

Aparcamientos reservados: Uno de los principales medios de transporte para acceder a la playa es el coche, y es lógico que las personas con movilidad reducida dispongan de plazas de aparcamiento cercanas a la entrada a la playa, para que su acceso desde el coche al arenal sea sencillo.

Pasarelas conectadas a la orilla: Incluso a las personas sin ningún problema de movilidad les resulta complicado caminar por la arena, ya que es un terreno irregular y poco estable. Imaginaos el reto que puede ser hacer lo mismo para las personas con movilidad reducida. Para que puedan recorrer la playa es importante que dispongan de pasarelas que conecten la playa hasta la orilla.

Personal de apoyo al baño: Otro de los momentos complicados se produce a la hora del baño. Es necesario disponer de personal que esté con estas personas en todo momento para que no se produzca ninguna complicación a la hora de bañarse a la playa. Que les faciliten soporte y atención.

WC adaptados: Es imposible mantener una playa accesible a las personas con movilidad reducida si no hay baños adaptados a sus necesidades. Que tengan soportes para apoyarse, independientes de los baños comunes y con fácil acceso para sillas de ruedas.

Zona de sombrillas: Nos ponemos en la situación de una persona con difícil movilidad que va a la playa y quiere instalar una sombrilla. Es una tarea complicada que en muchas ocasiones no pueden afrontar. Las playas pueden facilitarles este trabajo ofreciendo una zona reservada con sombrillas instaladas donde solo tengan que sentarse y disfrutar.

Disponer de sillas y muletas anfibias: Para adaptar su movilidad por la arena, han surgido nuevos recursos. Son las sillas y las muletas anfibias, diseñadas para tener una mayor superficie de contacto con el suelo y, por tanto, evitar que cada apoyo se hunda en la arena. Muy útil para personas con una movilidad reducida leve.

Ahora ya conoces un poco más sobre lo que deben tener las playas para hacer fácil el disfrute a todos. Si detectas en tu entorno playas que dispongan de estos elementos, háznoslo saber. ¡Será una gran noticia!