La accesibilidad va dando pequeños pasitos para instalarse en la vida de todos. En los próximos meses, cerca de mil viviendas gallegas se verán favorecidas gracias a ayudas de la Xunta de Galicia. Están destinadas a la instalación de ascensores, salvaescaleras y otros elevadores para edificios. Todos presentan la peculiaridad de no haber dispuesto de este servicio hasta entonces, en un movimiento hacia la accesibilidad universal.

Para ello, la Consellería de Infraestruturas e Vivenda de la Xunta pedía unos requisitos mínimos con el fin de otorgar la concesión. Entre ellos, demostrar que los beneficiarios vivían de manera regular en el edificio donde se realizaría la intervención. Además, no debían superar el máximo de renta exigido.

Esta ha sido una medida en la que la Xunta de Galicia ha dejado una gran inversión. Las 120 ayudas otorgadas tendrán un coste para la administración autonómica de 2,5 millones de euros. Los destinatarios de las ayudas serán las comunidades de propietarios, en el caso de edificios residenciales colectivos. Sin embargo, esto no funciona igual en las viviendas unifamiliares y los dúplex. En este caso, la dotación se dará directamente a los propietarios de esos inmuebles.

No obstante, hay que decir que estas ayudas no costean el importe de la instalación de manera íntegra. Las subvenciones que otorga el ente autonómico pueden llegar a suponer el 60% del coste de la instalación. Aunque en caso de que sobre dinero de la ayuda, se podría aplicar a otros medios que supongan una mejora en la accesibilidad.

Esta es una medida que la Xunta de Galicia toma con el fin de que las personas mayores y con movilidad reducida puedan seguir en sus viviendas. Así no tienen que verse forzadas a abandonar su casa de toda la vida por el hecho de no poder moverse con libertad dentro de ella. Esperamos que este sea un paso en firme hacia la accesibilidad universal en nuestra tierra.