ejercicios para personas con movilidad reducida

Por motivos que ya conocemos, el 2020 está siendo un año bastante sedentario para todos. La pandemia nos ha obligado a quedarnos en casa hasta hace poco y, con ello, se perdieron los largos paseos y las caminatas. Eso hace que muchos nos hayamos instalado en una falta de ejercicio a causa de la cuarentena. Todos sufrimos ese poco movimiento, pero si hay un sector de edad donde todavía se acusa más es en la tercera edad. Por ello, proponemos 10 sencillos ejercicios para personas con movilidad reducida, que les ayudarán a mantener su autonomía y evitar el deterioro físico.

Ejercicios para personas con movilidad reducida

Todos los ejercicios están pensados para un mínimo de 10 repeticiones, que se pueden aumentar en función de cómo vaya reaccionando la persona a la práctica.

Estiramiento de brazos con banda elástica

La banda elástica es muy importante para este tipo de ejercicios. Para realizar este ejercicio, el asistente de la persona con movilidad reducida debe sentarla en una silla y hacer que coja los dos extremos de esa banda. Una vez la tenga sujeta, el objetivo es tirar de cada lado de la banda, intentando separar los brazos y, de esta manera, extender los codos. Este ejercicio le servirá para fortalecer los brazos, ganando masa muscular y fuerza, con la que perder esa sensación de debilidad que favorece la situación de movilidad reducida.

Estiramiento de piernas

En este caso, la persona también debe estar sentada en una silla. Desde allí, se le hace extender cada pierna hacia arriba, incluyendo un peso o una opresión que pueda suponer algo de resistencia ante el movimiento de la pierna. Con cada estiramiento, el paciente fortalece la musculatura de las piernas y gana fuerza en ellas para mejorar sus movimientos. Es uno de los ejercicios para personas con movilidad reducida más comunes.

Flexión de piernas, uno de los ejercicios para personas con movilidad reducida más importantes

Este ejercicio también está relacionado con las piernas, pero la técnica para ejecutarlo es diferente. La mejor opción es colocar al paciente detrás de un mueble sobre el que pueda sostenerse. Apoyado en él, debe doblar las rodillas como si fuera a sentarse y, acto seguido, volver a enderezarse. Como es un ejercicio que requiere una movilidad algo más alta, se recomienda especialmente en gente que no tenga una movilidad especialmente reducida. De todas formas, es posible colocar un sostén, como una silla, para que esté más seguro. Con ello, también fortalece las piernas y, además, gana en equilibrio, necesario para una mejor movilidad.

Equilibrios

Para reforzar el equilibrio, este ejercicio también viene muy bien. Lo ideal es que la persona con movilidad reducida se agarre a algo firme, como puede ser un mueble. Una vez apoyada, debería ser capaz de levantar una pierna y extenderla hacia un lado. En cuanto acabe con una pierna, el objetivo es poder hacerlo con la otra. De esta manera se gana un gran equilibrio y sirve de estiramiento para que los músculos no se agarroten.

Curl con pequeños pesos

Por último, otro ejercicio para los brazos, un curl con pequeños pesos que ayudará a las articulaciones de las extremidades superiores. Se estiran los brazos a lo largo del cuerpo, lo máximo posible. En esa posición, se sostienen unos pequeños pesos con las manos y se recoge el brazo intentando acercar la mano al hombro. Haciendo esto con cada brazo, ganará en agilidad y ralentizará el deterioro.

Es importante practicar estos ejercicios si se quiere gozar de un mejor estado físico. Sin embargo, existen ayudas que también pueden facilitar la vida de una persona con movilidad reducida, como los salvaescaleras, que permiten moverse entre las diferentes estancias de una casa o un edificio de manera más libre y autónoma. Pídenos información en la web o a través de Facebook y estaremos encantados de responder todas tus dudas.